la baja médica no es absentismo laboral
El debate sobre el aumento de las bajas médicas y su equiparación con el absentismo laboral vuelve a estar sobre la mesa en España. Conviene aclarar que no son lo mismo
Asesora Laboral
En las últimas semanas se ha reabierto el debate público sobre el aumento de las bajas médicas en España y su posible equiparación con el absentismo laboral. Conviene, antes de nada, aclarar los conceptos, porque no son lo mismo ni jurídica ni socialmente, y la confusión entre ambos genera un discurso injusto para las miles de personas que atraviesan una enfermedad.
¿Qué es cada cosa?
El absentismo laboral se refiere a la ausencia, física o mental, de un empleado de su puesto de trabajo durante las horas correspondientes a su jornada legal. Abarca desde faltas de asistencia totales hasta retrasos, interrupciones o falta de productividad durante el tiempo presencial.
La baja médica, en cambio, es un periodo de ausencia justificada del puesto de trabajo debido a una enfermedad o accidente que impide trabajar. No la decide el trabajador: un médico evalúa los síntomas y emite un parte de baja.
¿Por qué equipararlas es un error?
Comparar ambos conceptos como si fueran equivalentes es, sencillamente, incorrecto. Estar de baja médica no es absentismo: un profesional sanitario ha evaluado el estado de salud y la ausencia está plenamente justificada, del mismo modo que lo están los permisos por nacimiento, hospitalización de un hijo o defunción recogidos en el Estatuto de los Trabajadores y en los convenios colectivos.
Las bajas médicas no se “cogen”: las prescribe un médico o la mutua. Además, para recibir remuneración durante la baja hay que cumplir requisitos, como un mínimo de cotización de 180 días en los últimos 5 años (salvo en accidente de trabajo, donde no se exige esa carencia). Y no todos los convenios complementan la prestación: en la mayoría de los casos, del día 1 al 3 no se cobra, del día 4 al 20 se cobra el 60% de la base reguladora, y a partir del día 21 el 75%, corriendo la empresa con el coste de cotización a partir de ese momento.
Por eso no es cierto que todos los trabajadores cobren lo mismo estando de baja: no todos los conceptos negociados con la empresa entran en la base reguladora, lo que supone también un impacto económico añadido a la propia enfermedad.
Instrumentos que ya existen para el absentismo real
Es importante subrayar que el absentismo laboral injustificado sí cuenta ya con herramientas legales: la empresa puede aplicar descuentos en nómina ante una ausencia física no justificada, y existen mecanismos para extinguir la relación laboral cuando hay un deterioro voluntario del desempeño, como una baja productividad sostenida. El marco legal, por tanto, ya distingue y trata de forma diferente ambas situaciones.
Una reflexión de fondo
Más que buscar equiparaciones, quizá lo más útil sea preguntarse por qué aumentan las bajas médicas. Una parte importante son bajas de origen mental, relacionadas con el deterioro de la sanidad pública, el aumento de la edad de jubilación, la esperanza de vida y la presión que vive hoy buena parte de la población activa. Estar enfermo no es una elección, y el reto real está en reforzar los recursos sanitarios para atender ese incremento de patologías.
En España, aproximadamente 1 de cada 3 personas padece algún tipo de trastorno mental a lo largo de su vida, una cifra que se ha visto agravada por factores propios de la sociedad actual: soledad, inestabilidad financiera derivada de la inflación y el coste de la vida, la autoexigencia laboral y académica, además del uso excesivo de pantallas.
El impacto de las bajas médicas en las empresas es una realidad que no conviene minimizar, pero el debate de fondo debería centrarse en los motivos del incremento, en la saturación del sistema sanitario y en si, como sociedad, estamos detectando a tiempo las causas reales de este problema. Para las empresas, gestionar bien estas situaciones, con flexibilidad y acompañamiento, suele traducirse en menor rotación y mejor clima laboral; y a quienes atraviesan estas situaciones, recordarles que existen recursos de apoyo, como la línea 024.